http://www.thesartorialist.blogspot.com/Madre: “Estaba buenísima la carne.”
Hija: “Sí, buenísima.”
Madre: “Y el puré de patatas me ha salido muy bien.”
Hija: “Como a todo el mundo. Eso no tiene mucho misterio.”
Madre: “Pues no es tan fácil. A la mayoría de la gente no le sale como a mí. Porque yo a las patatas les echo…”
Hija: “¿Cómo? ¿Que el puré no es el de Maggi?”
Madre: “¿Pero cómo…? Si ese está asqueroso…”
Hija: “Pues yo en mi casa hago el de Maggi y me sabe igual. “
Madre: “No sabe igual.”
Hija: “¿Pero lo haces siempre así o sólo hoy?
Madre: “Siempre.”
Hija: “¿De verdad llevas toda la vida haciendo el puré de patatas natural y yo pensando que era el de sobre?”
Madre: “De verdad. Salvo cuando nacisteis y no tenía tiempo para nada. Pues te vas a tener que comprar el “instrumento-ese-que-sirve-para-machacar-las-patatas.”
Hija: “¿Para qué? Si a mí me sabe igual. Será que no le echas leche tú al de Maggi.”
Madre: “Sí que le echo.”
Hija: “Pues entonces a lo mejor es que no le echas mantequilla.”
Madre: “También le echo.”
Hija: “Pues yo paso de machacar patatas. No noto la diferencia.”
¡Ay!, esta vida modernaaaaaaaa. Y qué poco glamouroso es el puré de patata.
Hija: “Sí, buenísima.”
Madre: “Y el puré de patatas me ha salido muy bien.”
Hija: “Como a todo el mundo. Eso no tiene mucho misterio.”
Madre: “Pues no es tan fácil. A la mayoría de la gente no le sale como a mí. Porque yo a las patatas les echo…”
Hija: “¿Cómo? ¿Que el puré no es el de Maggi?”
Madre: “¿Pero cómo…? Si ese está asqueroso…”
Hija: “Pues yo en mi casa hago el de Maggi y me sabe igual. “
Madre: “No sabe igual.”
Hija: “¿Pero lo haces siempre así o sólo hoy?
Madre: “Siempre.”
Hija: “¿De verdad llevas toda la vida haciendo el puré de patatas natural y yo pensando que era el de sobre?”
Madre: “De verdad. Salvo cuando nacisteis y no tenía tiempo para nada. Pues te vas a tener que comprar el “instrumento-ese-que-sirve-para-machacar-las-patatas.”
Hija: “¿Para qué? Si a mí me sabe igual. Será que no le echas leche tú al de Maggi.”
Madre: “Sí que le echo.”
Hija: “Pues entonces a lo mejor es que no le echas mantequilla.”
Madre: “También le echo.”
Hija: “Pues yo paso de machacar patatas. No noto la diferencia.”
¡Ay!, esta vida modernaaaaaaaa. Y qué poco glamouroso es el puré de patata.












