21.3.07

Conducir, bailar, aparearse.


Según un amigo que tuve una vez, aparearse, conducir y bailar son tres cosas que requieren cadencia y ritmo y que, por tanto, una persona las hará o todas bien o todas mal. El razonamiento tiene sentido ya que es cierto que para hacer esas tres cosas bien hace falta, además de lo ya mencionado, ser (o estar, que no es lo mismo pero vale igual una cosa que la otra) desinhibido y arriesgarse. Es decir, uno no puede conducir bien si no está lanzado al estrellato, dispuesto a colarse entre los coches, a acelerar con ganas y frenar sólo lo necesario, sin miedo al de delante ni a los de los lados. Uno tiene que estar convencido que la música la pone uno mismo y que el resto sonará de acuerdo a los movimientos de uno. Sólo así la conducción será especial y diferente, además de coordinada y rítmica.

Con el baile pasa lo mismo, uno no puede bailar bien sino es estando completamente desinhibido y convencido de que lo que se hace se hace genial (aparte también hay que hacerlo genial – no vale sólo con creérselo). Las poses tienen que ser las adecuadas, sobre todo para el sitio para el que se esté, no se puede estar demasiado excesivo ni demasiado recatado, tampoco es adecuado molestar a nadie con los movimientos de uno pero no debe parecer que estamos pendientes de todo menos de nosotros mismos. Debemos estar en trance, en consonancia con la música, con la gente, con el DJ, con nuestro cuerpo y con cada miligramo de sangre que corra por nuestras venas. Sólo así el resto del mundo mirará y apreciará.

Y por último viene el tema del sexo, el más complicado de todos ya que nuestro sentido del ridículo se suele acentuar mucho estando desnudos, mostrando todo aquello que nunca se ve y, sobre todo, dónde las caras y cualquier movimiento que podemos considerar maravilloso en un momento dado, al de enfrente le resultará igual de fabuloso sólo si está en plena consonancia con nuestra sexualidad. De nuevo el ritmo, la cadencia, el hacerlo bien, el saber que lo hacemos bien, el estar seguros de nosotros mismos, el que todo nuestro cuerpo se mueva rítmicamente hacia el mismo sitio y por el mismo camino son los elementos que harán que todo vaya como tiene que ir y que todo termine como tiene que terminar, con dos grandes suspiros y ganas de beber litros de agua.

2 comments:

cOoL BoY said...

jaja, pues la verdad que tu amigo tiene mucha razón! jeje, saludos ;)

Moi said...

Sííí, besos, cool boy!