21.6.07

La paciencia es la madre de la ciencia

Pero el que inventó ese dicho no conoció a cierta gente con la que tengo que trabajar yo a diario. Vale, la paciencia es una virtud pero… ¿todo el mundo se merece que le traten con paciencia? ¿Se merece el prepotente que le traten con paciencia? ¿Se merece el que pasa de todo y es capaz de hacer la misma pregunta cincuenta veces que le traten con paciencia? ¿Se merece el maleducado que le traten con paciencia? ¿Se merece el que trata de encasquetarte trabajo que no es tuyo que le traten con paciencia? ¿Se merece el que hace las preguntas a la gente incorrecta que le contesten con paciencia?

No. Si acaso podemos ser buenos y magnánimos y responder con paciencia la primera vez pero ya la segunda que nos tocan las narices estamos en todo nuestro derecho de, como dice una de mis compis, mandarles a comer mierda. En dos días la mitad de la plantilla deja de hablar a la otra mitad de la plantilla y ya está, problema resuelto. Barricadas y bandos, y a ver cómo se las arregla el bando tocapelotillas. ¿Empezarían por fin a hacer las cosas por sí mismos y a pensar por sí mismos o se abrumarían a preguntas entre ellos? ¿Se ayudarían los unos a los otros o se pisarían continuamente con tal de escaquearse? ¿Acabaría uno de ellos degollado en un baño o envenenado con arsénico o aprenderían por fin el significado de hacer las cosas por uno mismo?


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Aprovecho para informar de que la cacadevaca de mi impresora-escáner está a punto de acabar en la basura por ineficacia absoluta cuando se la necesita.

2 comments:

stg said...

el verdadero problema con la paciencia es que nunca es suficiente. siempre necesitas una dosis más alta la siguiente vez.

en cuanto a la impresora, quizás sea de los objetos más antipáticos que existen. curioso: puedes tener cariño a un reloj, desear un móvil, presumir de tele... pero, ¿qué sensación te produce una impresora? mientras que va bien no te emociona y, cuando falla, nos desespera como ninguna otra cosa.

Moi said...

Muy gracioso lo de la impresora. Realmente es antipática. Tienes toda la razón.